El ‘engaño’ de la stevia líquida

La stevia líquida se ha convertido en uno de los productos más de moda en los últimos años. De ser prácticamente una desconocida, desde su aprobación como aditivo en 2008 en Estados Unidos y en la Unión Europea en 2011, los productos con stevia y los compuestos de la misma se han multiplicado hasta en un 400%.

Este edulcorante proviene de una planta que lleva utilizándose varios siglos en Brasil y Paraguay. No es la primera vez que sale de su entorno natural, ya que lleva más de 40 años comercializándose en Japón donde es muy apreciada por sus grandes ventajas. Su capacidad endulzante es de hasta 200 veces mayor que el azúcar blanco pero no eleva los niveles de glucosa y presenta un índice glucémico bajo.

La planta natural, que se puede utilizar en infusión o molida en polvo, tiene otros muchos beneficios. Controla nuestro azúcar en sangre, ayuda frente al estreñimiento, actúa contra la hipertensión y hace frente a la retención de líquidos gracias a su efecto diurético. También hay que mencionar que se trata de un potente bactericida y fungicida, además de contrarrestar la ansiedad y la fatiga.

Con tantos beneficios, no es raro que se haya vuelto tan popular. Sin embargo, hay un gran inconveniente que debemos tener en cuenta antes de comprar stevia o productos endulzados con la misma en cualquier supermercado. Y es que todas estas propiedades están ausentes en los suplementos disponibles de las grandes superficies comerciales.

En estos lugares se comercializa un producto casi 100% químico, que poco tiene que ver con la planta que consumen paraguayos, brasileños y japoneses. Se trata de una mezcla en la que aparece uno de los principios activos de dicha planta llamado esteviol, pero donde se han perdido el resto de propiedades provenientes de sus minerales y vitaminas. El esteviol tiene una gran capacidad de endulzar, pero este es su único beneficio, convirtiéndose en un alimento vacío.

Por supuesto, estos productos no solo contienen esteviol sino que también tienen otros compuestos químicos que no tienen nada que ver con la planta sudamericana. Entre ellos, destaca el erythritol, un alcohol completamente artificial imposible de encontrar en la naturaleza. También suelen llevar aromas, jarabe de maíz, etc, teniendo una cantidad de esteviol muy pequeña y dejando fuera todo lo que hace que la stevia sea la forma más saludable de endulzar los alimentos.

Por ello, cuando vayamos a comprar stevia en un herbolario o un supermercado es muy importante mirar los ingredientes y solo adquirir aquellos en los que ponga que se trata de un producto realizado con el 100% de hoja de stevia. Si no es así, estaremos ante un producto vacío que si tiene capacidad de endulzar pero que no nos va a generar ningún otro beneficio en nuestro organismo, siendo totalmente artificial.

Leer los ingredientes siempre nos va a ayudar a cuidar nuestra alimentación y poder huir de aquellos productos que han sufrido diversos procesos químicos para conseguir una mayor duración del producto. En estos procesos suelen destruirse la mayor parte de los nutrientes de los alimentos, además de perder su sabor natural.

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