¿En qué debemos fijarnos al comprar salsa de tomate industrial?

Las salsas de tomate industriales aparecen en nuestra vida desde muy pequeños, sobre todo el tomate frito, unido desde la infancia a los macarrones, espaguetis… es uno de los productos más vendidos en supermercado. Es cierto que realizar una salsa de tomate casera apenas nos lleva unos pocos minutos, pero estamos tan familiarizados con este formato en envase de abrir y listo que si lo consumes está bien conocer en qué debemos fijarnos en las etiquetas de estos productos, aunque repito, la mejor opción siempre es la casera.

Aspectos más relevantes a tener en cuenta:

  • El azúcar añadido: igual que en algunas recetas caseras se utiliza una pizca de azúcar para corregir la acidez de tomate, en las industriales se les va la mano con este ingrediente, porque además de restar acidez, aporta sabor y también sirve como conservante. En las 5 marcas analizadas el azúcar va desde 6,4 gramos a 8,4 gramos por cada 100 gramos y en todas había azúcar añadido, es decir, no es el propio del tomate por ejemplo. Para un producto que no debería llevar azúcar añadida son cantidades algo elevadas.
  • Exceso de sal: como en la mayoría de productos procesados, la sal es el mayor problema, he encontrado valores de 0,9 gramos a 2,2 gramos de sal por cada 100 gramos. Ya lo hemos visto otras veces, a partir de 1,5 gramos ya sería un producto con mucha sal.
  • Calidad de los aceites empleados: lo ideal sería oliva virgen extra, pero mira bien la etiqueta, que realmente sea el único aceite que emplean, porque algunos ponen en la etiqueta muy grande ‘con aceite de oliva virgen extra’, vemos los ingredientes y un porcentaje puede ser oliva y otro girasol refinado. No te dejes llevar por las letras grandes, comprueba siempre los ingredientes. En este caso he encontrado, como digo, oliva virgen extra, girasol refinado, aceite de maíz, y la recurrente ‘aceites vegetales’ sin especificar.
  • Largo listado de ingredientes: lo ideal es que todos los ingredientes fueran naturales con tomate, aceite de oliva, cebolla, sal, quizás ajo, pimiento, sería suficiente, cuando el listado es larguísimo, una de las marcas tiene 14 ingredientes, desconfía, se aleja de lo natural.
  • Almidón modificado de maíz: las 5 marcas que he comparado llevan este ingrediente. Lo utilizan como espesante, para dar textura a la salsa. En principio no supone un riesgo para la salud, pero no especifican si lo han obtenido mediante procesos físicos o químicos.

Estos serían los aspectos que tendríamos que tener en cuenta. Por supuesto que existen marcas mucho más pequeñas, ecológicas, caseras, que no presentarán estos problemas, eso sí, suelen costar algo más caras pero merecen la pena. Aún así, si es la primera vez que las comprar mira las etiquetas.

Micro-vídeo relacionado: salsa de tomate casera vs. industrialFBlosdos