Los riesgos de los embutidos

No exagero si digo que los embutidos son de los alimentos menos saludables, sobre todo para nuestro corazón, arterias, riñones e hígado. Aunque son muy populares en bocadillos, especialmente en niños, no sería una opción saludable para esos bocadillos.

La Organización de Consumidores y Usuarios, en 2017, analizó más de 48 embutidos [chorizo, salchichón, fuet, jamón curado, jamón York, pavo…] y descubrió que en 22 de ellos había un exceso de nitritos o nitratos, estos compuestos son dos conservantes, para que la carne embutida cumpla con las medidas higiénicas exigidas, sustancias sobre las que la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria ya advirtió que había que rebajar sus niveles ya que en algunos casos, en nuestro organismo, se transforman en nitrosaminas, sustancias con efecto cancerígeno.

La Organización Mundial de la Salud, ya apuntó en 2015, que el consumo habitual de embutidos aumentaba hasta en un 18% el riesgo de padecer cáncer de colon, principalmente por el exceso de grasas saturadas. Circunstancia que también confirmaron el Cancer Epidemiology Biomarkers de Australia, en un estudio con más de 37 mil personas o un estudio aparecido en la prestigiosa revista científica estadounidense PLOS ONE, realizado en más de 130 mil personas, relacionando su consumo, de nuevo, con el cáncer de colon.

A todo esto hay que sumarle su exceso de sodio/sal, que puede derivar con problemas de hipertensión sometiendo a nuestro corazón a mucha presión. El exceso de grasas saturadas, las menos saludables, su exceso de calorías y su bajo nivel nutricional.

Además hay ciertos embutidos como el de jamón York o pavo, que encontramos en su composición apenas un 40-60% de ese pavo o cerdo, el resto es un cóctel de conservantes, colorantes, espesante… además de añadir azúcar, jarabes de glucosa, maíz, almidón de patata, lejos de ser un producto natural y saludable.

BlogPie