¿Por qué evitar las harinas blancas?

Las harinas, como todos sabéis, se obtienen del molido de algunos cereales hasta convertirlos en polvo, el más habitual es el trigo, aunque se puede obtener harina del centeno, avena, maíz, arroz, trigo sarraceno… y también de las legumbres, siendo la más utilizada la harina de garbanzos.

Hasta aquí todo normal, sano [siempre que no abusemos] y natural, el problema viene cuando por las reglas del mercado la harina debe ser completamente blanca, un blanco casi brillante, la motivación no es únicamente para que luzca bien en las estanterías, ahora lo veremos. Para conseguir ese blanco tenemos que dejar en el camino algunas partes fundamentales de esos granos.

Centrándonos en el trigo, ya que supone prácticamente el 100% de las harinas refinadas, una vez recolectado el grano se le quita la parte más rica desde el punto de vista nutricional, el germen, es la parte más blanda del cereal, la que contiene más oligoelementos, pero también la parte más grasa [grasas buenas] que es lo que no les viene nada bien a las empresas que comercializan la harina y a los fabricantes de todos los productos que se elaboran con ella, ya que esta grasa se enrancia fácilmente trascurridos unos días lo que daría al traste con gran parte de la producción que todavía no se ha vendido, lo que supondría enormes pérdidas, se vende un producto menos completo pero más duradero, con una fecha de caducidad mucho más amplia, si me dieran una balanza me decantaría siempre por alimentos más completos aunque fueran más perecederos.

Además de desposeer a la harina del germen, también le retiran la cáscara, en esa cáscara encontramos una buena cantidad de minerales esenciales para nuestra salud como el calcio, hierro, potasio, magnesio, zinc…

Comparación entre los nutrientes de la harina integral [con todos sus nutrientes] y la harina refinada:

Harina integral

Harina refinada

12,2g de fibra

2,7g de fibra

405mg de potasio

107mg de potasio

346mg de fósforo

108mg de fósforo

138mg de magnesio

22mg de magnesio

34mg de calcio

15mg de calcio

4,64mg de hierro

3,88mg de hierro

2,93mg de zinc

0,7mg de zinc

Por todo esto merece la pena comprar harina, pan, pasta… procedente de harinas integrales, lo mejor, si tenemos tiempo, sería realizarlo en casa, ahora venden panificadoras muy baratas con muy buenos resultados.

 Entre los inconvenientes del consumo de las harinas blancas y sus derivados están que resultan muy indigestas ya que les han quitado las enzimas que hacen a los cereales más digestivos, alteración de la flora intestinal, además cargan muchísimo al hígado y como hemos visto en las tablas no es muy nutritiva.

Artículo relacionado:¿Cómo saber si es realmente integral?

blog

 

¡¡¡NUEVO LIBRO YA DISPONIBLE!!!

Más de 100 recetas saludables 100% veganas con fotografías a todo color. MÁS INFORMACIÓN AQUÍ