El arroz: ¿mejor comerlo frío o caliente?

Una duda muy frecuente es si el arroz consumido frío es más saludable que recién cocinado en caliente, formato en el que solemos consumir el arroz a través de distintas preparaciones culinarias.

En primer lugar, el arroz es un cereal, y como tal es rico en hidratos de carbono. Concretamente, el almidón destaca como el compuesto mayoritario siendo la fuente energética predominante en el arroz.

Este almidón está formado por largas cadenas de glucosas unidas, que se agrupan a su vez en dos compuestos: amilosa y amilopectina.

Cuando enfriamos el arroz, lo que sucede es que este sufre un proceso conocido como retrogradación del almidón. De esta forma el almidón se compacta y también se vuelve más difícil de digerir.

Podríamos decir que el organismo tarda más en asimilarlo y se comporta de forma similar a la fibra dietética, por ello se considera que tiene un plus de salud. De esta forma, su índice glucémico es inferior al arroz caliente. Lo que significa que nuestro cuerpo tardará más en asimilarlo y obtener la glucosa de su interior que pasará a nuestro torrente sanguíneo.

Sin embargo, tampoco significa que tomar el arroz caliente sea malo para la salud. Nuestras preferencias culturales y gastronómicas también importan, ya que esto forma parte de la salud humana. Por otro lado, el plus de salud que otorga consumir el arroz frío tampoco es la panacea absoluta, por lo que no debemos otorgarle propiedades mágicas.

En definitiva, el arroz es un buen alimento que tiene cabida en una dieta saludable. Como todos los alimentos ricos en hidratos de carbono, deberíamos adaptar tanto su frecuencia como cantidades de consumo en función de nuestra actividad física en el día a día. De esta forma, aquellas personas que realicen más deporte de forma frecuente necesitan una ingesta de hidratos de carbono superior.

Otro aspecto que es fundamental cuidar en relación al arroz es la seguridad alimentaria. Es recomendable refrigerar las sobras de arroz lo antes posible y consumirlas en un plazo máximo de 1 día. Solemos despistarnos con esto, y es muy importante, ya que algunos patógenos como Bacillus cereus se encuentran muy cómodos en alimentos como la pasta y el arroz y podrían provocarnos una grave intoxicación alimentaria.

El arroz es un alimento que aguanta poco tiempo en el frigorífico, ya que es bastante favorable para el desarrollo de patógenos. Por supuesto, en ningún caso debemos guardarlo fuera de la nevera una vez haya sido cocinado.

UN PLUS PARA TUS DEFENSAS:

Diferencias entre el arroz blanco y el arroz integral

Nutrientes arroz blanco 100 g: 130 calorías, grasas 0,3 g [gasas saturadas 0,1 g, grasas insaturadas 0,2 g], hidratos de carbono 28 g, fibra 0,4 g, azúcares 0,1 g, proteínas 2,7 g, colesterol 0 mg, sodio 1 mg, potasio 35 mg, calcio 10 mg

Nutrientes arroz integral 100 g: 111 calorías, grasas 0,9 g [gasas saturadas 0,2 g, grasas insaturadas 0,6 g], hidratos de carbono 23 g, fibra 1,8 g, azúcares 0,4 g, proteínas 2,6 g, colesterol 0 mg, sodio 5 mg, potasio 43 mg, calcio 10 mg, magnesio 43 mg, fósforo 83 mg, manganeso 0,9 mg

Origen

Se considera que su cultivo comenzó en el 5.000 a. C. en China, después en Tailandia y Camboya, para acaba extendiéndose por toda Asia. Habrá que esperar al 800 a. C. para su desembarco en el Este de Europa y al 700 d. C. para su entrada en España a través del Norte de África. De hecho, la palabra ‘arroz’ proviene del árabe. Actualmente es el cereal más consumido a nivel mundial, solamente por debajo del maíz. Este último toma la delantera porque forma parte de manera muy importante de la alimentación del ganado. Sigue leyendo

Los mejores tipos de arroz

Sin duda, el arroz es uno de los alimentos básicos en cualquier casa, en cualquier dieta, siendo el alimento básico más consumido del mundo, su cultivo ocupa más del 10% de la superficie cultivable, estando especialmente presente en los países asiáticos. Por lo tanto merece la pena conocer las diferentes variedades, por lo menos las más populares, y ver cuáles son más interesantes a nivel nutritivo. Sigue leyendo

Los cereales más beneficiosos para nuestro organismo

Los cereales son la base de la mayor parte de nuestras comidas. Sin embargo, a lo largo de la historia, se han ido popularizando unas variedades sobre otras que no son las más interesantes nutricionalmente. En el uso del trigo, el arroz o el maíz de forma masiva ha sido más importante su productividad y su capacidad de conservación que su valor nutricional, que es escaso o inexistente en muchos de los casos.

En el trigo, por ejemplo, pasa algo similar a lo que ocurre con el arroz. La cáscara y el germen es eliminado y lo que queda ha perdido todas sus vitaminas y minerales, convirtiéndose en un alimento vacío que carga en demasía al organismo. Frente a este problema en el arroz, ya te recomendé la solución, consumir arroz integral. El trigo integral no tiene tantos beneficios como el arroz pero sigue siendo mucho mejor que el consumimos habitualmente, especialmente en las variedades kamut o espeltaSigue leyendo

El arroz integral y el arsénico

En los últimos años se ha ido creando una alarma que poco tiene que ver con la realidad. El arroz integral, mucho más completo y nutritivo que el arroz blanco, podría tener cantidades de arsénico peligrosas para la salud y habría que reducir o eliminar su consumo.

La verdad es que el arsénico se encuentra de manera natural en el agua y los campos de cultivo de todo el mundo, formando parte en cantidades ínfimas de todos los tipos de arroz y, en general, del grano y otros vegetales. Sin embargo, durante el cocinado, estos niveles desaparecen. Sigue leyendo