¿Son seguras las formas de cocinar con papel de aluminio, bolsas tipo palomitas, etc…?

En los últimos años se han producido muchas alertas relacionadas con el cocinado de alimentos con determinados materiales o envases. Hay que tener en cuenta que en la mayor parte de los casos no pasa nada, pero si queremos prevenir haremos bien en sustituir estos métodos por los de la cocina más tradicional. Y es que muchos de los estudios necesarios requieren años para averiguar sus efectos en el cuerpo humano a largo plazo y, en el caso de los más modernos, aún no hay datos suficientes para estar tranquilos al 100%.

Cocinar con papel de aluminio

El papel de aluminio se ha convertido en uno de los materiales fundamentales en la cocina. Sus ventajas se ven a simple vista: protege a los alimentos de coger olores del exterior, los mantiene a salvo de las bacterias, de los gases y de la humedad. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce y tiene varios inconvenientes que debemos conocer antes de utilizarlo para cocinar o congelar.

Técnicas como el papillote, en la que se envuelven los alimentos en papel de aluminio para que se cocine en su propio jugo, pueden ser peligrosas para la salud. Especialmente cuando usamos alimentos ácidos como la salsa de tomate, se puede producir el fenómeno conocido como migración y que sus sustancias más contaminantes pasen al alimento. Este proceso depende también de la potencia y del método de cocción empleado, siendo mejor el horno que la parrilla. Es especialmente importante no utilizarlo nunca en el microondas por seguridad.

Cocinar con film transparente

Aunque hay determinados tipos de film transparente que están preparados para cocinar, la mayor parte de ellos no deben utilizarse junto a una fuente de calor. El film nos puede servir para evitar la deshidratación de los alimentos dentro del frigorífico o para la congelación de los mismos, pero no es nada recomendable para el microondas ni cualquier otro método que conlleve temperatura.

Las bolsas de palomitas

Las palomitas de maíz son, en sí, un alimento sano e inocuo. Sin embargo, la forma más habitual de cocinarlas en el siglo XXI no está exenta de riesgos. Las bolsas que metemos en el microondas, aunque nos resultan muy cómodas, tienen varios peligros que deberíamos tener en cuenta.

Durante mucho tiempo se dijo que las palomitas de maíz podrían fomentar la aparición del cáncer de pulmón. En la actualidad no hay ningún estudio que lo haya confirmado si bien si se le ha encontrado relación con otros tipos de cáncer. La causa es un compuesto que se encuentra en el recubrimiento interior de las bolsas llamado ácido perfluorooctanoico. Este ácido puede derretirse y al contacto con las palomitas genera mayores posibilidades de padecer cáncer de próstata y de hígado.

En el año 2007, unos investigadores holandeses descubrieron que el diacetilo presente en dichas bolsas como aromatizante también era perjudicial para la salud. Este compuesto aumenta significativamente las posibilidades de tener bronquiolitis obliterante, una rara enfermedad pulmonar que dificulta significativamente la respiración. Hay que tener en cuenta que el diacetilo es más efectivo cuánto más caliente estén las palomitas, al tener un punto de ebullición inferior al del agua. Esperar a que se enfríen reduce el riesgo. Cervezas, mantequillas y productos lácteos también pueden tener ese producto.

Además a nivel nutricional no podemos olvidar el exceso de sal y de grasas saturadas de este tipo de alimentos.

La cocina tradicional, el mejor aliado

Como conclusión, podemos darnos cuentas que las formas más seguras de cocinar son aquellas más naturales y que cuentan con menos productos artificiales. Aquellos métodos que llevan años realizándose y continúan siendo totalmente seguros. Por ejemplo, cocinar unas palomitas en una sartén en lugar de en el microondas solo supone unos minutos más, pero puede evitar que sustancias tóxicas lleguen a nuestro organismo.

pieblog

Mi libro ‘Nutrición práctica para tu día a día’

disponible en: amazon.es/dp/8461746899