Cafeína y teína, ¿son lo mismo?

Seguro que más de una vez has tomado té pensando que el café es demasiado fuerte para ti, ¿verdad? No te preocupes, nos ha pasado a todos. Sin embargo, hay algo que deberías saber: la teína y la cafeína son la misma molécula en realidad. ¿Pero entonces por qué tienen distinto nombre?

Verás, resulta que la cafeína es un compuesto producido por plantas pertenecientes al grupo de los alcaloides. Su función es proteger a la planta frente a agresiones externas, por eso la cafeína es una sustancia psicoactiva y estimulante. Lo que las plantas nunca hubieran imaginado es que los seres humanos aprovecharíamos eso en nuestro beneficio.

También es importante explicar que, aunque la cafeína, la teína, la mateína y la guaranina son la misma cosa, el café, el té, el mate y el guaraná no. Es decir, una cosa son los componentes y otra bien distinta las bebidas en su conjunto. Además de la cafeína, todas estas bebidas contienen otras sustancias adicionales que otorgan propiedades únicas. Por ejemplo, el café tiene ácido cafeínico y el té teofilina.

Además, aunque hablemos de la misma sustancia resulta que la concentración de cafeína no es la misma. Normalmente, el café tiene más cafeína por volumen que el té, el guaraná o el mate. Esto depende de la preparación, por supuesto, pero de forma proporcional el café suele ir más cargado de cafeína.

Por otro lado, la cafeína provoca en el organismo humano un efecto diurético, pero también estimulante del sistema nervioso y de los ácidos gástricos. Sin embargo, esto es a dosis moderadas. Si nos pasamos de la raya podemos llegar a sufrir problemas como insomnio, taquicardias o problemas gastrointestinales. A pesar de ello, la cafeína no está relacionada con problemas cardiovasculares en cantidades moderadas.

Si te preguntas cuántas tazas son las que podemos tomar al día, la respuesta está en un baremo de 2-5 tazas de café según los cálculos de cafeína. La EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) recomienda no sobrepasar los 400 mg diarios en adultos. Estas cantidades son las que corresponden a 2-5 tazas de café expresso.

Por supuesto, son datos aproximados ya que el contenido de cafeína de cada café puede ser variable. También podemos aplicar estas recomendaciones para té negro, té verde, blanco o rojo. Incluso con un margen más amplio. Claro que, esto es solamente teniendo en cuenta la cafeína. Por razones obvias tomar 5 tazas al día de cualquiera de estas bebidas puede ser demasiado. Lo mejor es que escojas la que más te guste y se adapte a tu estilo de vida, intentando variar al máximo. ¡Incluir infusiones siempre es saludable!

¡Prepárate para el frío, refuerza tus defensas!. Mi suplemento de probióticos + prebióticos + vitamina C en: vegvital.com

Diferencias entre caqui y Persimon

¿Sabías que más allá del caqui clásico, gelatinoso y que se come con una cuchara, también existe el caqui crujiente? Así es, hablo del Persimon. Es una fruta que en los últimos tiempos está dando mucho que hablar. Aunque muchas personas tienen dudas sobre su naturaleza: no está muy claro cuál es su origen. En realidad, el caqui son las dos cosas a la vez. ¿Pero cómo puede ser? ¿Acaso no hablamos de diferentes especies vegetales?

Para nada, realmente ambos frutos pertenecen a la misma variedad de caqui: llamado como rojo brillante y cuyo nombre científico es Diospyros kaki. Lo único que cambia es la etapa en la que se recolecta el fruto: es decir, el caqui y el Persimon tienen distinta maduración

No es ninguna sorpresa que el caqui clásico es de color rojo intenso, con la pulpa blanda, muy dulce y se puede comer fácilmente con cucharilla por su textura blanda. Por otro lado, el Persimon tiene la pulpa dura y crujiente, más parecida a una manzana o pera. Además es de piel anaranjada más intensa, suele ser más grande, menos dulce y se puede comer incluso con cuchillo y tenedor.

Lo que sucede es que el Persimon es recolectado cuando todavía presenta gran firmeza, antes de que madure del todo. En esta etapa temprana resulta prácticamente incomible de forma natural. Por ello, antes de venderse es necesario eliminar su astringencia mediante diferentes técnicas como ambientes sin oxígeno o mediante exposición a etanol. Esta combinación de técnicas agroalimentarias da lugar al Persimon crujiente y dulce que todos conocemos.

A este caqui le llamaron Persimon, que además es una marca registrada de la DO Ribera del Xúquer: un sello de calidad diferenciada. Si te preguntas cuál de las dos frutas es mejor, si el caqui o el Persimon: debes saber que ambas son una buenísima opción. A nivel nutricional el caqui y el Persimon son ricos en vitamina A, que es interesante para el mantenimiento de la vista y la piel.

Además, tanto el Persimon como el caqui aportan una buena dosis de vitamina C que viene de lujo para mantener en un estado excelente nuestro sistema inmunitario. Por último, ambos caquis también aportan cantidades interesantes de minerales como calcio, potasio, magnesio, fibra y otros antioxidantes saludables. En definitiva, aunque el caqui y el Persimon parezcan frutas distintas… ¡en realidad son la misma! Ambas están riquísimas y además aportan nutrientes de gran valor para la salud.

🌦Cambios de tiempo: refuerza tus defensas. Mi suplemento de probióticos + prebióticos en: vegvital.com

Evita que el aguacate se ponga negro

El aguacate es uno de los alimentos que más quebraderos de cabeza suponen a la hora de conservar. El motivo es bien sencillo: tras partir un aguacate por la mitad podemos observar como empieza a oscurecerse u oxidarse en un tiempo récord.

Esto se debe al fenómeno conocido como pardeamiento enzimático. Este proceso es totalmente natural de algunas frutas y verduras, y no sucede por la presencia de compuestos ajenos al alimento. Al revés, las culpables son unas enzimas llamadas polifenol oxidasas. Estas enzimas son proteínas que aceleran la reacción bioquímica de oscurecimiento del aguacate.

Podemos mantener a raya la actividad de estas enzimas con algunos trucos en casa, pero no son infalibles. Esto es importante dejarlo claro: el aguacate va a seguir poniéndose oscuro. Solo que, con algunos pasos, podemos hacer que este cambio de color sea más bien tardío o que se dé en menor medida.

El primer proceso que ralentiza el oscurecimiento del aguacate es el frío. Por ello debemos conservar el aguacate partido dentro del frigorífico. A ser posible en un táper hermético bien cerrado que lo aisle al máximo posible. Aunque sea menos ecológico, también se puede envolver en papel film.

Adicionalmente, debes saber que el zumo de limón puede ser un gran aliado en la lucha contra el oscurecimiento del aguacate. Añadir unas gotitas de limón a la mitad del aguacate partido puede ayudar considerablemente a retrasar el cambio de color porque reduce el pH: es decir, lo vuelve más ácido. Conservar la mitad del aguacate con el hueso también ayuda, así que mejor no se lo quites.

A pesar de todos estos trucos, existe uno que funciona a las mil maravillas. Casi mejor que ninguno. Consiste en almacenar la mitad partida del aguacate dentro de un táper con agua. Eso, dentro del frigorífico, combinado con frío. De esta forma, la superficie interna del aguacate no queda expuesta directamente al oxígeno ambiental, lo cual frena el proceso de oscurecimiento. Así podemos conservar el aguacate unos 2-3 días.

¡OJO! Si haces este último truco, tendrás que limpiar antes la piel del aguacate con un cepillo.

Debemos tener en cuenta que cuando partimos un alimento vegetal por la mitad estamos rompiendo su piel o corteza: es decir, eliminamos su capa de protección natural frente a los elementos ambientales externos como polvo, luz, oxígeno o humedad. De esta forma, siempre que partamos una fruta por la mitad debe almacenarse en el frigorífico. De lo contrario estarás favoreciendo el desarrollo de algunos microorganismos patógenos que pueden llegar al alimento debido a una mala manipulación del mismo. Mejor no jugársela.

¿El mejor truco?. Comerte el aguacate entero 😉

Adelántate al frío y preparando a tus defensas. Probióticos + prebióticos + vitamina C en: vegvital.com