1. Lista de la compra: recuperar una herramienta tan simple como efectiva. Además, ahora con los móviles puedes tener un nota donde vayas apuntando lo que va haciendo falta. Lo ideal, a la hora de ir al supermercado, sería no salirnos de esa lista o lo menos posible.
2. Planificar los menús semanales: siempre que improvisamos es más fácil que se encarezca lo que compramos o nos dejemos llevar por comida precocinada, platos de calentar y listo, que no son lo más saludable y suelen ser caros. No hace faltan que sean menús muy elaborados, ni novedosos, al final las comidas semanales se repiten una y otra vez: dos-tres veces legumbres, una vez pasta, otra vez arroz, una ensalada completa, etc.
3. Compra a granel: sobre todo en temas de semillas, frutos secos, pasta… suelen ser más económicas, además podemos elegir la cantidad justa que necesitamos.
4. Revisa la nevera, evita tirar alimentos: sin duda, al tirar un alimento, inevitablemente, estamos perdiendo dinero, que va directo a la basura. Deberíamos revisar la nevera y despensa, para ver qué alimentos están cerca de caducar y consumirlos. Tratar de comprar solamente aquello que vayamos a consumir, de nuevo, la lista de la compra es vital.
5. Sustituye carne/pescado por legumbres: lo más caro de la cesta de la compra es la carne y el pescado, el mejor sustituyo de ambos, y tremendamente baratas, son las legumbres. Riquísimas en proteínas, minerales, vitaminas, antioxidantes… mucho más completas que carne y pescado.
6. El aceite de oliva virgen extra es un tesoro: viendo los precios tan caros que tiene, deberíamos moderar su consumo, con 2-3 cucharadas al día, ya estamos aprovechando todos sus beneficios. En España se triplica esta cantidad por persona/día.
7. Aprovecha ofertas 3×2 o similares: sobre todo en alimentos no perecederos como pasta, legumbres, productos de limpieza, etc. Los podemos guardar durante muchísimo tiempo sin que caduquen y nos estamos aprovechando de esa oferta.
8. Compra más y congela: en alimentos perecederos que estén en oferta, es buena idea comprar más cantidad y congelarlos. Al congelar no estamos perdiendo nutrientes, este es un mito que hay que desterrar.
9. Elige fruta de temporada: siempre será más barata porque hay mucha más producción, además es su mejor momento en cuanto a nutrientes.
10. Los envases con grandes cantidades suelen ser más económicos: los paquetes de arroz de 3 kg salen más económicos que los de 1 kg. Este ejemplo se puede aplicar a muchos productos. Si crees que los vas a consumir en tiempo, es una buena forma de ahorrar.
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