Almidón: ¿es saludable, en qué alimentos se encuentra?

En infinidad de ocasiones hemos escuchado que el almidón es una sustancia que muchos alimentos contienen. Desde siempre se ha asociado a alimentos como las patatas, los cereales o el arroz ¿Pero sabemos para qué sirve? ¿Es saludable?

Antes de nada debemos saber que el almidón es un polisacárido vegetal, muy rápido de asimilar y cuya función principal es la de aportar energía para que nuestro organismo pueda funcionar en el día a día. Es un compuesto de reserva en los vegetales, y como tal se encarga de otorgar energía a estos organismos.

¿Qué es el almidón?

El almidón está formado por muchas unidades de glucosa juntas entre sí, que son el principal combustible de nuestro organismo. Estas moléculas de glucosa están agrupadas a su vez en otros elementos más complejos como la amilosa y amilopectina, largas cadenas de glucosas ramificadas que conforman el almidón.

Por otro lado, en algunos productos procesados el almidón es añadido para cumplir con una función de relleno. En este sentido, se convierte en un elemento a evitar porque únicamente sirve para maquillar productos de escaso valor nutricional, la mayoría ultraprocesados como fiambres, cremas ricas en aceites insanos y algunos platos preparados altos en azúcar y sal.

Sin embargo, si nos centramos en el almidón natural que encontramos en alimentos como el arroz, pasta, o la patata, este se convierte en un recurso importante, sobre todo para la práctica deportiva. Todo depende del contexto donde lo encontremos.

Debemos adaptar nuestros hidratos según el deporte

Bien es cierto que si nuestra actividad física es moderada, no hace falta recurrir constantemente a alimentos ricos en almidón, pues no quemaremos toda esa energía. Por lo general, debemos contemplar nuestras fuentes energéticas de una forma más global. Es decir, pensar en alimentos y no tanto en nutrientes aislados.

En este sentido, una dieta rica y variada en legumbres, frutos secos, pastas y pan integrales, verduras, hortalizas y frutas nos otorgará fuentes energéticas muy interesantes que también sumarán cantidades importantes de vitaminas y minerales a nuestro organismo.

En general, se recomienda que la ingesta de hidratos de carbono en la dieta esté adaptada según nuestra práctica deportiva. Por ello, las personas que practican deporte muy frecuentemente y a un nivel alto pueden permitirse una ingesta de hidratos de carbono mayor que otras personas más sedentarias. De hecho, es interesante que así lo hagan para lograr energía de forma sencilla y repartida a lo largo del día gracias a los carbohidratos complejos que se absorben lentamente.

Conclusión: el almidón que encontramos de forma natural en los alimentos no es un problema, todo lo contrario, será una buen fuente de energía

El arroz: ¿mejor comerlo frío o caliente?

Una duda muy frecuente es si el arroz consumido frío es más saludable que recién cocinado en caliente, formato en el que solemos consumir el arroz a través de distintas preparaciones culinarias.

En primer lugar, el arroz es un cereal, y como tal es rico en hidratos de carbono. Concretamente, el almidón destaca como el compuesto mayoritario siendo la fuente energética predominante en el arroz.

Este almidón está formado por largas cadenas de glucosas unidas, que se agrupan a su vez en dos compuestos: amilosa y amilopectina.

Cuando enfriamos el arroz, lo que sucede es que este sufre un proceso conocido como retrogradación del almidón. De esta forma el almidón se compacta y también se vuelve más difícil de digerir.

Podríamos decir que el organismo tarda más en asimilarlo y se comporta de forma similar a la fibra dietética, por ello se considera que tiene un plus de salud. De esta forma, su índice glucémico es inferior al arroz caliente. Lo que significa que nuestro cuerpo tardará más en asimilarlo y obtener la glucosa de su interior que pasará a nuestro torrente sanguíneo.

Sin embargo, tampoco significa que tomar el arroz caliente sea malo para la salud. Nuestras preferencias culturales y gastronómicas también importan, ya que esto forma parte de la salud humana. Por otro lado, el plus de salud que otorga consumir el arroz frío tampoco es la panacea absoluta, por lo que no debemos otorgarle propiedades mágicas.

En definitiva, el arroz es un buen alimento que tiene cabida en una dieta saludable. Como todos los alimentos ricos en hidratos de carbono, deberíamos adaptar tanto su frecuencia como cantidades de consumo en función de nuestra actividad física en el día a día. De esta forma, aquellas personas que realicen más deporte de forma frecuente necesitan una ingesta de hidratos de carbono superior.

Otro aspecto que es fundamental cuidar en relación al arroz es la seguridad alimentaria. Es recomendable refrigerar las sobras de arroz lo antes posible y consumirlas en un plazo máximo de 1 día. Solemos despistarnos con esto, y es muy importante, ya que algunos patógenos como Bacillus cereus se encuentran muy cómodos en alimentos como la pasta y el arroz y podrían provocarnos una grave intoxicación alimentaria.

El arroz es un alimento que aguanta poco tiempo en el frigorífico, ya que es bastante favorable para el desarrollo de patógenos. Por supuesto, en ningún caso debemos guardarlo fuera de la nevera una vez haya sido cocinado.

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