Estas jarras se pusieron muy de moda hace unos años en zonas donde el agua del grifo tenía sabores fuertes por el exceso de cloro o productos derivados de la industria, son aguas duras con exceso de cal y otros minerales, pero también se empezaron a utilizar en ciudades/pueblos donde estos problemas no estaban presentes simplemente porque el agua se podía convertir en ‘más pura’, con menos residuos. ¿Pero son realmente efectivas? Sigue leyendo